Comparto con ustedes una noticia que pasó casí inadvertida en los medios, con una reflexión al respecto:
Creo que a casí todos nos sucedió: ¿Recuerdan cuándo, siendo niños o adolescentes, nuestros padres o abuelos nos mandaban a la tienda de la esquina por un “mandado”? Si nos mandaban por la bolsa de leche de $800 pesos que hacía falta para el almuerzo, en muchas ocasiones nos daban $1000 pesos o aún más de lo que costaba. A pesar que en ocasiones tuvimos la tentación, cuando volviamos a casa no sólo entregabamos la bolsa de leche, sino los $200 pesos de las “vueltas” o lo que hubiese sobrado. Este experimento sencillo de “mandado” y “vueltas” fue una de las lecciones de etica de nuestros padres y abuelos, donde aprendimos que no podíamos quedarnos con lo que no es nuestro y en especial, que esa “devuelta” eran “vueltas de nuestros padres” y por ende, “recursos sagrados”.
Ayer, miércoles 7 de abril, los medios de comunicación hicieron poco eco a un comportamiento nunca visto en la clase política de nuestro país; un ejemplo de “vueltas” y etica a gran escala. La consulta interna para escoger el candidato presidencial del Partido Verde tuvo un total de un millón 800 mil votos aproximadamente. Para pagar los costos inherentes a la campaña para la consulta interna, el Estado reembolsa una cantidad de dinero proporcional al numero de votos obtenidos: En el caso del Partido Verde, la nada despreciable suma de $7.500 millones de pesos. Lo nunca antes visto es que el Partido Verde, en cabeza de Antanas Mockus, reconoció que se hizo una campaña “austera y eficiente” que costó alrededor de $3.000 millones de pesos y por ende, queraron $4.500 millones de pesos de “vueltas”, de “recursos sagrados”, los cuales retornaron al Estado así como nosotros lo hacíamos con la ética que nos enseñaron nuestros padres.
¿En qué momento los ejemplos ética de nuestros padres dejaron de aplicarse para la sociedad y el Estado? Si queremos que la política de nuestro amado país cambie, la sociedad debería aplaudir y premiar este tipo de comportamientos como el de ayer. En las puertas de los 200 años de independencia, tenemos una oportunidad única de empezar de decir “No más” al establecimiento político que corroe los valores fundamentales de la sociedad y a empezar a construir hechos como el de la noticia de ayer.
Usted podrá pensar que todo esto suena muy bonito e idílico, pero, miremos un simple ejemplo: ¿Sabía usted que el año pasado se perdieron alredor de 6 Billones de pesos en corrupción estatal? Para que seamos realistas, supongamos que de esos 6 billones, recurperamos 3 billones de las manos de los corruptos: ¿Cuántas carreteras, hospitales se pueden construir? ¿Y si utilizamos esa platica para sanear el sistema de salud? ¿Y si mejor la utilizamos para asegurar educación de calidad a nuestros jovenes y niños?
Así como yo, usted tendrá muchos amigos que pensarán que el voto por Mockus es perdido. De acuerdo a la encuesta que salió hoy del Centro Nacional de Consultoría, Antanas Mockus aparece como segundo con un 22%. Este proyecto de país está creciendo de la mano de todos aquellos que estamos cansados de los politicos corruptos, del PIN, de ver nuestras universidades y hospitales en mal estado, de ver que la gran riqueza de nuestro país se la están quedando unos pocos. Tuvimos 8 años en los cuales recuperamos la seguridad, pero también en los cuales se ha demostrado que sólo con las balas, el desempleo sigue en aumento así como los desplazados, la pobreza y la misma calidad de vida que no sólo se mide por la capacidad de poder viajar por carretera. Por favor, no se deje polarizar por lo que quiere vender el establecimiento: Ni Mockus ni ningún candidato cuerdo y en sus cabales va a desmontar la llamada ”seguridad democrática”, que de hecho no es más que una obligación constitucional del estado. Nadíe va a echar para atrás los avances que han tenido las fuerzas armadas. Lo que se viene a proponer es que no sólo con balas podemos ganar esta guerra. También necesitamos llevar escuelas, salud, educación y todas las necesidades básicas a nuestra sociedad para atacar a la guerrilla y a la ilegalidad en este país por todos los frentes.
Les comparto una pequeña nota que encontré en El Tiempo, en una esquina olvidada. Peor aún, El Espectador no hizo mención en su página de internet a la noticia! Si los medios de comunicación no están de nuestro lado, tenemos estos medios para hacer saber este mensaje de renovación social.